Se encuentra en un Palacio del siglo pasado, el Palacio Vedruna. Su fachada es el preámbulo de un interior que ha necesitado de un amplísimo equipo de expertos artesanos y de más de 11.000 metros de molduras de piedra, mármol, vidrio y maderas exóticas. Y de cinco años para culminarlo.
La cultura y el arte se viven palmo a palmo en el Hotel Claris: en las esculturas y mosaicos romanos del Hall, en el pequeño jardín japonés y su cascada, y en cada uno de los pequeños detalles. Si no fuera un hotel, el Claris seria un museo.
El Hotel Claris le ofrece 124 habitaciones distintas. Verdaderos "habitats" singulares - algunos de ellos dúplex - donde se puede encontrar desde una diosa hindú con más de 1.600 años de antigüedad, a un grabado original de Napoleón de 1812, mobiliario inglés del Siglo XVII, o la modernidad de un Guinovart. Combinado con lo más avanzado del diseño contemporáneo, sauna propia, jacuzzi, piscina, gimnasio, solarium, etc.
Todo ello pensado para que cuando duerma en casa eche de menos su hotel.
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