Es una opción perfecta para aquellos que quieran disfrutar de la tranquilidad de las piedras históricas de esta masía del siglo XVIII y además estar cerca de los destinos turísticos que ofrece la comarca del Baix Empordá.
El núcleo principal de este establecimiento hotelero es la masía datada en el 1751. Aquí se encuentran diez confortables habitaciones, todas ellas decoradas de una manera diferente.
El entorno ajardinado nos lleva hasta las veintinueve suites, bungalows adosados todas con su jardín independiente y siete de ellas con piscina privada. Además, el hotel dispone de una gran piscina en un entorno ideal para tomar el sol en época veraniega y un restaurante con bufé y menús rápidos, adecuado para una comida informal.
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