Aparece citado por primera vez documentalmente en el año 1065, pero sin duda su existencia es mucho más antigua. En 1964 se restauró con el máximo rigor arqueológico. Una construcción original, que ha conseguido dar y volver al conjunto medieval, su perfecta grandiosidad.
Las habitaciones han sido restauradas cuidadosamente, respetando el estilo de la época medieval. Todas tienen un nombre que las representa y les da el encanto que se merece cada detalle puesto en ellas. Tanto las situadas en la parte superior, en el jardín o en el ala norte del castillo, permiten disfrutar de unas magníficas vistas en una estancia agradable y relajada.
Los restos encontrados durante los trabajos de restauración, nos indican que el Castillo de Peratallada fue habitado durante la Edad de Bronce y que años después, sucesivas culturas habían dejado parte de su legado y su cultura.
Se accede a las instalaciones a través de un puente levadizo, atravesando la muralla, presidida por la monumental Torre de Homenaje, situada sobre una plataforma de piedra cortada, llegando al Patio de Armas, centro donde se comunican las diferentes salas del castillo.
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