Un antiguo hostal con una ermita del s.XVIII y una torre medieval de vigilancia forman el Far de Sant Sebastiá. Una minuciosa y respetuosa restauración lo ha convertido en un establecimiento hotelero de gran categoría, abierto todo el año y con un restaurante conocido por su exquisita cocina.
Se encuentra a las afueras del pueblo de Llafranc. A un paso de las mejores playas de la Costa Brava, a una hora y media de Barcelona, a media hora de Girona y a pocos kilómetros de la villa medieval de Pals.
Las habitaciones están equipadas con teléfono directo, televisión con antena parabólica, caja fuerte, minibar y baño. La decoración es diferente en cada una de ellas y sigue una línea moderna, confortable y original. Los baños están revestidos de cerámica tradicional hecha a mano. Además, todas las terrazas y balcones muestran una vista magnífica sobre la costa ampurdanesa.
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